Motor de Búsqueda by Google

Entradas Recientes

¡Éntrale a la paranoia!

Mostrando entradas con la etiqueta enrique quezadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enrique quezadas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de noviembre de 2010

MOVIMIENTOS - Enrique Quezadas










Aquí sentí clarito cuando se escuchó,
el ruido de montaña que hace el amor.
Luego luego dan ganas de ser sincero,
la espada de la luz abriendo al ojo ciego,
crece el abecedario, se agranda la visión, te vuelves imaginario.

Es cierto que daría casi cualquier cosa
para tener la boca llena de tu boca,
de hecho no sabré qué hacer si no haces caso,
pero hoy voy a abrazarte con todos mis brazos,
hasta dejar marcada la carta de mi amor y te quedes encerrada.

No lo sé, te acostaré sobre mis sueños
para planchar en las arrugas de mi cielo.

Y te puedas quedar si lento va el tiempo de este corazón,
cargando con mi amor el peso de los dos,
tendrías que hacer movimientos que los míos los haré yo.

Ya hasta quiero a la gente que anda en esta tierra
me ando arrancando el odio cada luna nueva,
sé que al tener tu beso el mundo será eterno,
que no festejaré catorces de febrero
porque en mi calendario el día del amor, el día del amor es diario.

No lo sé, te acostaré sobre mis sueños
para planchar en las arrugas de mi cielo.

Y te puedas quedar si lento va el tiempo de este corazón,
cargando con mi amor el peso de los dos,
tendrías que hacer movimientos que los míos los haré yo.


Enrique Quezadas.





















domingo, 31 de octubre de 2010

DON RAMÓN - Enrique Quezadas







Muy de mañana el día que me iban a reprobar,
llegué a la cafetería de la universidad;
no quería ir a la escuela pero me gustaba Gabriela.

Ya casi éramos novios, comimos pastel,
la clase de español empezaba a las diez;
le di quinientos besos y ya ni entramos a aprender...

El cine es la receta para amar al amor,
salimos ya bien tarde, ella se preocupó
de llegar a su casa y ahí te voy de salvador...

Y ya envalentonado y defendiendo al amor,
entré en aquella casa a hablar con don Ramón...
Le dije ¡buenas tardes!, me miró y no respondió.

Pues nada don señor, su hija es mi amor;
venimos por su bendición.

Ramón era hombre seco, orgulloso y sin timón
que hablaba nada más para decir que no;
traté de penetrar las cuevas de su mal humor.

Llevábamos tres tragos cuando me confió
que en una noche de esas su mujer lo dejó,
pues no tenía trabajo, ni coche ni televisión.

Que trató de construir un cariño sin velos
pero ella insistió en jugar a la familia kellog’s;
entre gritos y sillasos se agarraban a niñazos...

¡Caramba don Ramón!,
¡con la niña de mi amor!
¡Siga hablando don Ramón...!

Entre los ceniceros y vasos de ron
me dijo "con un préstamo me caerías mejor";
quería pagar la renta, comprar cigarros y licor.

Dijo saber de alguien con dinero pa'prestar,
pero se pone de ejemplo para los demás;
muy borracho me dijo: "es que eres mi único amigo".

Cual si sacara un sable del ropero un general
él me mostró orgulloso un viejo taco de billar,
y aseguró sonriente, "hijo, te voy a pagar".

¡Caramba don Ramón!
¡Le presto, cómo no!
¡Sírvame otra don Ramón!
¡Sírvame otra don Ramón!

Seguimos en la escuela aquel setentaitrés,
y, viéndonos a los ojos un atardecer,
por ella conocí el cuerpo de la mujer.

Hay algo que en la prepa entendimos bien:
El coraje por los que no tienen qué comer,
con clandestinas chelas en el jardín de la escuela.

Hoy ya no veo a Gabriela, la dejé de tocar,
y cuando me siento solo y con ganas de llorar,
paso por don Ramón y nos vamos al billar.

Lo espero don Ramón,
no se le olvide el ron,
se hace tarde don Ramón,
se acaba el tiempo don Ramón...

Enrique Quezadas





















lunes, 8 de febrero de 2010

ENRIQUE QUEZADAS - Fuego y tambor












"Me gustan las caricias, me gusta cocinar, me gusta comer, me gusta el vino, me gusta el mar, la inmensidad, la sinceridad, me gusta el nervio de decir la verdad, me gusta la verdad ya dicha, me gusta el arbol, me gusta la piedra, me gusta nadar, me gusta el vino, me gusta cantar y bailar. Me cagan los pirrurris, me cagan los políticos, no todos pero la mayoría. Me gusta la fiesta, me gustan las mujeres, me gusta la psicología, me gusta pensar, me gusta hacer el amor, mucho me gusta mucho, me gusta el fuego y el viento. Me gusta el ruido. La montaña los sabores, los olores, me gusta el viento y el rio..." (seguir leyendo)







Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

The paranoia collective:

The paranoia collective:
¡Imperdible!

Blog Archive

©

Creative Commons License

El rating semanal