tengo dos largas teorias
Una, la encargada, asistente del Gerente, no sabia de las decisiones que su jefe había tomado, y como seguramente es el primer puesto que ocupa, y desde el cual puede tomar decisiones “importantes” que en un momento dado pueden cambiar el curso de la vida de las personas, pues aprovecho y dijo: “vamos a despedir a alguien para saber que se siente que algún me tome en cuenta”.
Este caso es típico, todos los centros comerciales tiene a este tipo de trabajadores cuyo salario es de cero pesos y un puño de responsabilidades, por que Martín no es el único, en el caso de los empacadores, que además son menores de edad, se les obliga a cumplir un horario de 5 a 6 horas, el cual es monitoreado, se les obliga a comprar un uniforme, tienen la responsabilidad de acomodar los carritos que la gente ocupa, tiene la obligación de mantener la caja limpia y no obstante son el “oficce boy” o “mandadero” cuando algún empleado idiota que si recibe sueldo, no hace bien su trabajo de etiquetado de precios en los productos.
El sueldo de un empacador no es más allá de lo que las personas quieran darle como propina, y la tienda no se hace responsable de las cosas que al muchacho le pasen mientras labora en su empresa, ¡haaaaa, pero eso si! Que al chamaco no se le ocurra llegar tarde, o tener un accidente con las cosas de algún cliente, por que entonces si, sale un pobre diablo con problemas de autoestima y un gran resentimiento social que con ínfulas de jefe madreador grita a todo pulmón ¡mira nada más, ahora lo pagas!, lo correcto sería que lo pagara la tienda, total ese empleado, menor de edad, sin prestaciones, y sin sueldo, no existe legalmente para la empresa, entonces por que ha de pagar, si el teóricamente ¡no existe!
Pero no sólo los niños son explotados por los emporios comerciales, ¡no!, que me dicen de los ancianos, ¡haaaaaa verdad! Con el discurso “hay que hacer sentir útiles a los adultos mayores”, estos empresarios sin escrúpulos, “contratan “ a estos ancianos para empacar, y claro tienen las mismas obligaciones de los empacadores, y adivinen que: ¡las mimas prestaciones y salarios!, es decir, ninguno.
Este tipo de escenas, de ancianos trabajando, en lugar de darnos gusto, nos deberían de dar nauseas, ya que es una verdadera vergüenza que en este país no existan sistemas dignos de jubilación para los ciudadanos y empleados normales, sólo existen para esos ancianos que a toda costa quieren mantener vivos sin motivo ni beneficio, tal es el caso de los ex líderes del sindicato de la la CTM (Confederación de trabajadores Mexicanos) Fidel Velázquez, y Rodríguez Alcaine, que si sumamos los años que cada uno vivió de verdad deben ser más de 300 millones de años, y me pregunto ¿de que vivieron?, pues fácil, de las cuotas de los obreros.
Pero eso si señores diputados y senadores, mientras ningún mexicano trabajador (desde niño como casi todos) podemos aspirar a una jubilación digna, ustedes sólo tienen dos preocupaciones, la primera es saber si quieren salmón, caviar, y vinos caros para su cena de fin de año, y la segunda es quien les hizo las llamadas con amenazas, y no olviden que el “club de la pelea” esta entre nosotros, han vivido muy bien siempre, pero han vivido de las personas que forman la base de esta sociedad, como Martín, que lava su carro, o los que lavan sus ropas, los que sirven sus comidas, los que estacionan sus coches, los que les venden y arreglan sus celulares, les cuidan su espalda, y educan o cuidan a sus hijos, incluso de los que cuidan las calles y les llamamos policías, así es que deben sentarse a analizar si la sociedad esta contenta con su trabajo, por que de lo contrario veo muy difícil que estén tranquilos.
La segunda teoría de por que esta asistente de Gerente despidió a Martín, y no directamente el Gerente, es por que este señor, probablemente no tiene blanquillos, seguramente es uno de esos individuos que van por el mundo sin dar la cara, y que desde la escuela primaria o antes, gustan de hacer travesuras y esconderse, para después ver como otros reciben el castigo, eso se llama cobardía y falta de valor.
Entonces estos sujetos crecen así, dejando que otros hagan sus cosas, y se da entonces el clásico momento en el que buscan unir su vida a otras personas, y ¿que creen?, siguen con su falta de blanquillos, por que entonces se refugian en las tradiciones para que sean sus papás y no el quien tenga que dar la cara ante los que serán sus suegros para decir “nos queremos casar”.
Y así sigue este esperpento por el mundo, dejando que otros den la cara por él, incluso en su trabajo y cuando hay que responder por malos manejos, por errores, o simplemente decirle a alguien ya no requerimos tus servicios, sigue dejando que otros den la cara por él, ya que este tipo de sanguijuelas solo viven chupando halagos por el trabajo de otros.
Así es que si sienten nauseas, dejen comentario.
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