En el fraccionamiento industrial Julián de Obregón, de esta bella ciudad del calzado, encontré la presente carta lanzada al viento, ya pisoteada por los autos y transeuntes. Quisimos publicarla, antes de volver a pegarla en algún poste, de donde al parecer se despegó.
El número celular está pixelado porque no queremos que se manchen con el buen JoseLui, así que, si hay interesadas, pongan su mail en los comentarios y les enviamos el número completo. También comenten si alguien ha estado a punto de utilizar este recurso, o si de hecho lo han utilizado en cualquiera de sus formas (incluida la Interné).